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Posts Tagged ‘investigació’

UNESCO: Filosofia, una escola de la llibertat (ebook complet)

Recomanacions de la UNESCO per a l’educació filosòfica

Text sobre “el perill del llibre de text”

“El libro de texto no es un medio más entre los restantes materiales curriculares, ni por su historia, ni tampoco por su naturaleza y características pedagógicas. El libro de texto es un instrumento, a diferencia de otros medios, que no se diseña (y consiguientemente no se utiliza) para que sea útil en situaciones específicas y puntuales de enseñanza, sino que es un recurso con suficiente potencial para ser usado a lo largo de todo un curso escolar completo. El libro de texto, en estos momentos, es el principal material que dispone el profesorado donde se dotan de contenido, y se operativizan en un nivel práctico, las prescripciones de un programa curricular oficial. Especifico; es, de ese modo, un recurso decisivo para traducir el curriculum oficial y mediar entre éste y los profesores. En el texto se encuentra la metodología que posibilita el desarrollo de los objetivos, así como, de forma generalmente muy influyente, la selección y secuencia de los contenidos a enseñar (con sus definiciones, ejemplos, relaciones, etc.); también se propone un banco de actividades sobre los mismos, con lo que conllevan estrategias de enseñanza a seguir por los profesores en la presentación de la información, e incluso (a través de la guía didáctica o del profesor) algunas pruebas de evaluación para aplicárselas a los alumnos.

El libro de texto, por tanto, pudiera ser caracterizado como un material que ofrece el conocimiento sistematizado y adaptado a definidos destinatarios (alumnos de un determinado nivel evolutivo y académico), así como por proponer estructuras de acción instructiva que permitan y potencien la adquisición del conocimiento. Cuando el alumno utiliza el texto lo hace como fuente de conocimiento, y el profesor lo emplea como fuente estructuradora de la enseñanza. Más aún, pudiéramos afirmar, que el libro de texto (tal como están diseñados la mayoría de estos materiales) le ofrece al profesor un plan completo y elaborado para el desarrollo instructivo de un currículum en su aula. El texto, como sugiere Henson (1981), se convierte en “currículum”. Es decir, utilizar el texto como instrumento eje de la enseñanza significa prescindir del currículum oficial y considerar como lo “enseñable” lo impreso en las páginas del texto. De este modo, el libro de texto se configura como la autoridad curricular en la clase dependiendo de él todos los demás componentes de la clase. Así pues, el libro de texto, a diferencia de la mayoría de restantes medios ofrece, propone, condiciona, e incluso impone (cuando es utilizado exclusivamente) un determinado proyecto de desarrollo del currículum, es decir, podríamos caracterizar al texto como un tecnología curricular empaquetada (Kirk, 1990).

El docente que asume y pone en práctica el proyecto curricular del texto, sin cuestionarlo, inevitablemente tiende a ceder sus responsabilidades planificadoras y de decisión instructiva a un elemento ajeno al contexto de su acción profesional. En definitiva, un modelo de enseñanza y práctica docente basado en la dependencia docente de los libros de texto es un síntoma de la descualificación profesional del profesorado y consiguientemente una rémora para cualquier proyecto de cambio e innovación escolar. El problema no estriba en la presencia o ausencia de este medio en las aulas, sino en las consecuencias curriculares que supone un modelo de enseñanza basado en el uso casi exclusivo o predominante del texto escolar: desprofesionalización del profesorado, metodologías tradicionales de enseñanza, homogeneización y estandarización de los procesos de enseñanza y aprendizaje, difícil compatibilidad de este medio con estrategias metodológicas que favorezcan la construcción del conocimiento por los alumnos, dificultades para el estudio del entorno.”

 

Manuel Area Moreira, Introducción a la tecnología educativa, pàgs 41-42 (ebook disponible)

Blog de l’autor: Ordenadores en el aula

Text sobre el professor investigador

“La idea que subyace en esta propuesta es la de un profesorado con capacidad para reflexionar sobre la práctica y para adaptarse a las situaciones cambiantes del aula y del contexto social ; la figura de un profesorado intelectual, crítico, capaz de cuestionar, indagar, analizar e interpretar las prácticas y situaciones académicas que el quehacer docente conlleva. Esta idea es la que vamos a desarrollar más adelante: la de un profesorado investigador, reflexivo, crítico e innovador de su practica educativa.

Esta propuesta del profesorado investigador aporta nuevos elementos al proceso educativo. Se brinda al profesorado la posibilidad de identificar problemas o dificultades en su práctica docente, indagarlos, reflexionar sobre los mismos y, sobre la base de la reflexión, proponer acciones de intervención, comprensión y posible mejora de las practicas educativas propias de las instituciones educativas.

El profesorado investigador asume la practica educativa como un espacio que hay que indagar; se cuestiona el ser y hacer como docente; se interroga sobre sus funciones y sobre su figura: se pregunta por su quehacer docente y por los objetivos de la enseñanza; revisa contenidos y métodos, asi como las estrategias que utiliza; regula el trabajo didáctico, evalúa el proceso y los resultados.

Hay diferentes maneras de estar en la enseñanza; la del profesorado investigador es cuestionándola, la del profesor rutinario es dar sus clases siempre de la misma manera, sin cuestionarse lo que dice y hace. El profesorado investigador cuestiona su enseñanza; innova, renueva, pone a prueba sus creencias, problematiza lo que hace con la finalidad de mejorar su práctica profesional. Reflexiona sobre su practica a veces utiliza la ayuda externa, recoge datos, los analiza, plantea hipótesis de acción, redacta informes abiertos a criticas, incorpora las reflexiones de modo sistemático, busca el perfeccionamiento contrastando hipótesis en el plano institucional. Las cuestiones de investigación surgen de la experiencia cotidiana, de las discrepancias entre lo que se pretende y lo que ocurre en clase. El proceso de cuestionamiento es altamente reflexivo, inmediato, y referido al alumnado y a los contextos escolares, de ahí que los resultados inesperados de una evaluación, el bajo nivel alcanzado en una unidad didáctica o la desmotivación del alumnado por aprender sean motivos suficientes que desencadenen su curiosidad y le impulsen a investigar su programa de estudios o a examinar su desempeño en el aula. Si no tiene capacidad de asombro, su preocupación por dar respuesta a los problemas disminuye y el deseo de investigar desaparece.

La complejidad de la práctica educativa hace necesario que el profesorado asuma el papel de investigador; que esté atento a las contingencias del contexto; que se cuestione las situaciones problemáticas de la práctica; que dé respuesta a las necesidades del alumnado y trate de buscar nuevos enfoques. la enseñanza es un proceso donde tienen lugar simultáneamente múltiples elementos en interacción, lo que hace difícil su indagación y conocimiento.

Una consecuencia destacable del papel investigador del profesorado es que este asume mas control sobre su vida profesional y desarrolla su juicio profesional logrando autonomía y emancipación. Dewey señala que un buen profesorado es el que esta dispuesto a cambiar en el sentido que le dicta la reflexión sobre las evidencias que le muestra la practica; las aulas son vistas como laboratorios en los que los docentes, con la visión de mejorar el aprendizaje del alumnado, constantemente someten a prueba las ideas, los métodos y los valores que traen al aula.

Las reflexiones anteriores nos ayudan a redefinir la idea del profesorado como investigador, a asumir la propuesta de Stenhouse (1998) que define al currículo en términos de investigación: un currículo es un intento para comunicar los principios esenciales y los rasgos de la propuesta educativa de tal forma que quede abierta al escrutinio critico y sea posible llevarla a la practica. El currículo es visto como un proyecto de investigación donde el profesorado es y debe ser el investigador principal, que se profesionaliza a medida que investiga su práctica.”

LatorreAntonio Latorre, La investigación-acción. Conocer y cambiar la práctica educativa, Editorial Graó, pàgs. 12-13

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